ERC: Del Realismo al Gif-iti

ERC es un graffitero Bogotano que ama la capital y que durante muchos años le ha regalado arte a sus calles.
Hablamos con Él y esto fue lo que nos contó.

- ¿Quién es Erc?

Erc: Extrañamente todos saben que me llamo Pablo, soy escritor de graffiti hace mucho tiempo, pero no me gusta pensar en cuanto porque me siento viejo. Soy diseñador gráfico, pero poco he trabajado en mi profesión, me dedico a la animación y motion graphics, ahora combino mi graffiti con lo que hago en mi parte laboral y profesional. Nunca he intentado vivir del graffiti, no me gusta, siento que la animación y el diseño me dan para comer y el graffiti me da para vivir. Erc es Puente Aranda: el barrio de todo el mundo entre semana, pero de nadie los fines de semana.

- ¿Cómo comienza a pintar?

Erc: Una influencia importante en mi vida para comenzar a pintar fue mi hermana, ella marcaba de manera especial los cuadernos del colegio, la caligrafía que utilizaba me llamó la atención, tanto así, que cortaba las palabras de los cuadernos de mi hermana -cuando dejó de utilizarlos después de graduarse- y las pegaba en mi cuaderno para que todos mis compañeros se asombraran. Empecé con un proceso fuerte de hacer realismos, volúmenes, luces, composición, aunque siempre en mis bocetos estuvieron las letras presentes... Otra influencia importante en mi vida es mi madre. Cuando era niño, atravesamos una situación económica muy difícil y ella, para sostenernos económicamente, vendía productos por catálogo; yo no tenía televisión, ni videojuegos, y tampoco formas de entretención que otros niños sí tenían, entonces lo que hacía era tomar como referentes las modelos de los catálogos que tenía mi madre para vender y ponerme a dibujar, por eso en mis trabajos del 2005 al 2008 tienen esas modelos. Después de un tiempo tuve la oportunidad de viajar a Perú a participar en el Meeting Of Styles, uno de los eventos más importantes de graffiti en el mundo. Cuando llegué al sitio donde iba a pintar, me di cuenta que habían muchas personas que hacían lo mismo que yo en Colombia con menos recursos y mejor, eso fue algo realmente impactante porque llegué allá a darme cuenta que no iba a destacarme con mi trabajo porque era algo muy básico, aunque en Colombia sí me destacara, por ello, después del viaje, dure casi seis meses sin querer volver a pintar porque de tanto enfrascarme con el realismo había perdido mucha creatividad. Superé esta etapa y llevo casi cuatro años sin hacer realismos.

- ¿Cuántos realismos alcanzó a hacer?

Erc: Alrededor de 250.

- ¿Cómo ha sido la evolución de su forma de pintar?

Erc: Comencé haciendo letras, pero las piezas las puedo contar con los dedos de mi mano, por eso no me enfrasco mucho en eso, existe algo particular en esto y es mi profesión, darme cuenta de la importancia de la tipografía y el estilo que uno crea como diseñador para mí es fundamental aunque no haga letras en mis composiciones, admiro mucho a las personas que hacen lettering en Bogotá, me gustan mucho las letras que hacen Skore, Ecryt, Tno, la forma en la que respetan la anatomía de la letra es impresionante. Después de hacer algo mínimo con las letras, pasé a los realismos y por último, tener la oportunidad de ir a la universidad fue algo que me permitió conocer más a fondo la ilustración, entenderla, sentir que es un medio de comunicación que me permite a través de dibujos trasmitir mis ideas, desde ese momento cambia mi percepción del graffiti y lo que hacía con él.

-¿Cómo logra combinar su trabajo de animador, el graffiti y el diseño?

Erc: La respuesta a todo se llama Graciela, mi mamá, y lo digo porque comencé a trabajar en una agencia de publicidad, sin aún terminar mi universidad, allí me tocaba diseñar, pendones, afiches, volantes y me di cuenta que eso no era para mí, era algo terrible, porque ya iba a terminar mi carrera y no me gustaba lo que hacía. Siempre pensaba en la frase que algún día me había dicho un profesor “Lo que vaya a hacer hágalo, pero hágalo bien” entonces entré en un conflicto interno, porque siempre he pensado que con lo que hago debo devolverle a mi mamá todo los sacrificios que ella ha hecho por mí, pero no me sentía cómodo en la agencia, tampoco con el graffiti que hacía en ese momento. Paradójicamente en noveno semestre un profesor me enseño animación y tuve la oportunidad de ir a una exposición de Insa en Colombia y allí descubrí el Gifiti, para mí fue como tocar el cielo, fue como la solución a mis problemas, pensé en que era lo que quería hacer y después por “cosas de la vida”, entré a otra agencia a hacer motion graphics, fue en ese momento donde dije “voy a combinar el graffiti, con lo que sé de animación y postproducción” entonces ahora veo el graffiti como un proceso, pinto keyframes, un fotograma clave que me da el resto de la escena para animarlo en postproducción.

Cortesía Erc_3

- ¿Qué cosas buenas le ha traído profesionalizar lo que hace con el graffiti?

Erc: Trabajo, mucho trabajo y dinero para conseguir cosas que he querido, llenar mi portafolio para poder trabajar en empresas importantes, buenas agencias y viajar por muchas partes del mundo (...) ha sido lo mejor que me ha traído hacer esto de forma profesional.

- ¿Cómo siente la escena del graffiti hoy en día?

Erc: Ya no hay escena, ese nombre de escena hay que quitarlo, para mí la escena del graffiti era sobre el 2009- 2010 cuando existían revistas de graffiti, era algo impresionante pintar y querer ser amigo de quienes tenían estas revistas para que publicaran algo de lo que uno hacía. En realidad esa época me hace sonreír, recuerdo que la meca de todo era La Calle 80, tener que ir hasta allá para ver pintar todos los fines de semana a Joems, Cam, Fode, Los Bogotags, Nytro, Neve, había siempre alguien pintando, así no tuviera para el bus buscaba la forma de ir y ver a toda la 80 pintar. Era algo impresionante ver por la calle los graffitis de CazDos, Mdc, Ospen, las competencias de bocetos, llegar a un evento como Urban Fest y poder conocer a todos los escritores, poder departir con ellos, era algo propio de una escena. Hoy en día ya no hay nada, llegar a algún lado y ver que ya no hay esa fraternidad es triste, todo es Facebook y ganas de protagonismo, increíblemente ahora hay críticos de graffiti, para mí la escena se murió hace mucho y solo quienes vivimos esa época podemos decir que fue la más bonita del graffiti y que tal vez no va a volver.

- ¿Qué mensaje le quiere dejar a todas las personas que lo conocen y conocerán a través de esta entrevista?

Erc: A quienes me conocen les quiero decir que yo no soy de la “vieja escuela del graffiti” me atrevería a decir que mi generación es la propia “nueva escuela” empezamos cuando Ospen, CazDos, Yurika y otros ya llevaban camino y luego llegó esa generación de nosotros, Dres, Shuk, Ecryt, Tno, Aser y más escritores -que hoy en día son muy buenos y otros que ya no pintan- nosotros somos una generación que llegó tiempo después del inicio del graffiti en Bogotá, a mi modo de ver es la generación que comenzó pintando en la universidad (...) Quiero mandarle un saludo a toda esta generación bacana, que ojalá vengan cosas muy buenas para Colombia de corazón y si existe el alma, con el alma que vengan muchas cosas buenas para Bogotá, me gusta mucho ser de la capital, tener este acento, ojalá las personas tuvieran este sentido de pertenencia por la ciudad en todo sentido, saludos a todos lo que siguen pintando.

Por: Camilo Rojas

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