"Otro joven graffitero muerto" - El Espectador

Artículo extraido de ElEspectador.com

El colombiano Israel Hernández, de 18 años de edad, murió tras recibir una descarga de un taser, un arma no letal usada por la Policía estadounidense. Autoridades anuncian investigaciones.

El caso de Hernández reabre el debate sobre el uso de armas no letales contra, por ejemplo, manifestantes.  / AFP
El caso de Hernández reabre el debate sobre el uso de armas no letales contra, por ejemplo, manifestantes. / AFP

Israel Hernández era un joven colombiano que, según su hermana Offir Hernández, quería cambiar al mundo con ayuda del arte, de su arte. El pasado martes se encontraba pintando la pared de un edificio abandonado cuando fue sorprendido por la Policía de Miami (Estados Unidos). El muchacho salió a correr hasta que se encontró cara a cara con los oficiales que lo perseguían. Los uniformados le dijeron que se detuviera y él no lo hizo. Entonces uno de ellos le propinó una descarga de un taser, un arma no letal usada por varios departamentos de policía en el mundo, por lo menos esa fue la explicación dada por el jefe de Policía de Miami Beach, Raymond A. Martínez.

La descarga le fue propinada en el pecho. Hernández cayó inconsciente contra una pared. De acuerdo con unos amigos suyos que presenciaron el hecho, los policías empezaron a reírse cuando vieron al joven en el suelo. Así se lo indicaron al Miami Herald. Cuando los oficiales se dieron cuenta que Hernández no reaccionaba, llamaron a una ambulancia que trasladó al joven al hospital Monte Sinaí, allí murió a las 6:15 a.m.

La Policía no ha dado más información sobre su muerte. Las autoridades ya abrieron una investigación para esclarecer el fallecimiento de este joven, recientemente nacionalizado estadounidense y quien se encontraba al inicio de una promisoria carrera. Ya había participado en varias ferias de arte en Miami. Algunas de sus obras son ofertadas en Internet. “A mi me escribió un senador de los Estados Unidos reconociendo que mi hijo era un artista. El Congreso me ha mandado varios diplomas reconociendo su arte”, le dijo a W Radio su padre, Israel Hernández.

“Me vengo de Colombia a un país, supuestamente, civilizado a que me maten a mi hijo, eso no tiene sentido (...) Sus amigos vieron a unos hombres altos y de gran contextura ensañarse con un joven, un muchacho que estaba enamorado de la vida, un muchacho sano. Era un visionario”, agregó compungido el hombre, oriundo de Maicao (La Guajira).

El hecho ha generado rechazo por parte de los compañeros de Israel, de la comunidad de artistas de Miami y de la población en general. Además, ha reabierto la discusión frente a los excesos de la policía y respecto de las armas no letales usadas por departamentos de policía alrededor del mundo.

Caso Becerra

La muerte de Hernández recuerda la del joven grafitero Diego Felipe Becerra, quien falleció después de que un patrullero le disparara por la espalda, supuestamente, en defensa propia. El caso, ocurrido en agosto de 2011 en Bogotá, ha sido calificado como un falso positivo urbano por parte del fiscal general de Colombia, Eduardo Montealegre. Por la muerte de Becerra hay dos coroneles de la policía investigados. Este hecho, además, ha salpicado al excomandante de la Policía de Bogotá, general Francisco Patiño. Como en el caso de Hernández, los familiares de Becerra siguen pidiendo que el crimen sea esclarecido.

El taser es un arma que dispara agujas que administran descargas eléctricas a través de un cable. Es, en apariencia, no letal; sin embargo, este año se han presentado varios casos que han puesto en tela de juicio el uso de estas armas por parte de las autoridades.

Hace dos semanas un hombre de 95 años fue ‘controlado’ por la Policía de Chicago (Estados Unidos) a punta de descargas de taser y golpes. El hombre murió a las pocas horas. Algo similar ocurrió en Manchester (Inglaterra) el pasado 11 de julio, cuando a un joven de esa ciudad, Jordan Begley, le fueron propinadas varias descargas de taser lo que, según una investigación, fue uno de los factores de su muerte. Por su parte, en Alberta (Canadá) dos personas han muerto este mes en casos que involucran el uso de un taser. La Policía Montada de ese país ha sido investigada varias veces por hechos similares.

jjimenez@elespectador.com

@juansjimenezh

Por: Sebastián Jiménez Herrera

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