Entre Xenomorfos y crímenes de género

“En mi viaje por el sistema extrasolar Zeta II Reticuli descubrí algunos aspectos sobre; la igualdad de género, lo nocivo del feminismo fundamentalista y lo inútil que resulta un sistema jurídico como respuesta a una problemática social de origen cultural… que podrían hacernos reflexionar sobre cómo estamos viendo las cosas aquí en la Tierra”.

Por: Andrés Villamil

Conformada por cinco películas, incluyendo la precuela Prometeo estrenada en los teatros del mundo en el año 2012, se constituye como uno de los más grandes hitos del cine moderno, las cuales si aún no ha visto, recomiendo que lo haga y disfrute de la excepcional dirección cinematográfica y artística de éstas, para que al igual que muchos, termine enamorándose de esta historia y de todos los elementos ocultos entre líneas que esperan a ser descubiertos por usted.

A simple vista podría decirse que las películas de Alien tratan sobre un monstruo extraterrestre que va asesinando uno a uno a los miembros de la tripulación de una nave espacial, que de hecho, ese sería el hilo argumental de toda la serie si no fuera por la visión implícita que los dos hombres detrás de la saga de quienes he hablado anteriormente plasmaron en cada uno de los filmes. Cuando Ridley Scott decidió iniciar con este proyecto, tenía en mente la idea de incomodar al público y causar un temor que residiera en lo profundo de sus mentes, por esta razón recurrió a H.R. Giger quien es famoso por su “retorcido” arte que combina formas humanoides y biomecánicas en situaciones fundamentalmente sexuales. Dejando a cargo de este último la dirección artística en el diseño de la criatura y los escenarios de las películas, con la finalidad de que estas tuvieran referencias sutiles (y otras no tanto) al lado más primitivo y humano de nuestros cerebros. Hablo de nuestra libido, pues no hay que negarlo, el mundo pareciera girar alrededor del sexo y por esta misma razón es que decimos que “el sexo vende”. Pero si el objetivo era incomodar al espectador y causarle una sensación de temor, ¿cómo lograrlo con algo tan placentero y de lo que generalmente todos disfrutamos como lo es el sexo? Sencillo, abordándolo desde la perspectiva del sexo sin consentimieno -así es- les hablo de una violación y es que es este el verdadero eje central de toda la saga Alien.

Los Xenomorfos (los aliens de las películas de Alien), comienzan sus vidas como una criatura en etapa larvaria llamada “Abrazacaras”, la cual fue diseñada intencionalmente por Giger como una suerte de mezcla entre una vagina con un escorpión, que se aferra al rostro de los humanos para fecundar al huésped a través de su boca para que el Xenomorfo crezca dentro de su estómago como un parasito. Acto que es realizado mientras usa su cola para asfixiar y controlar a su víctima (una violación en todo el sentido de la palabra) cuyo diseño fue realizado para que al momento de aferrarse a un rostro pareciera una mano humana de un hombre adulto tomando por la fuerza a su víctima. Una vez fecundado el huésped, el “Abrazacaras” muere, dejando a la víctima con una monstruosidad creciendo en su interior sin que esta se percate de lo que está sucediendo, para ser violentamente sorprendida por el nacimiento del llamado Xenomorfo, que irrumpe de manera abrupta, penetrando las entrañas del huésped al momento de nacer, acto premeditado por Giger quien pensó en esta forma de nacimiento para continuar con el discurso de violencia y sexualidad dentro del comportamiento de sus criaturas. No obstante es este mismo discurso el que toma forma final en una criatura humanoide que enmarca todo el concepto de violencia sexual que Scott y Giger querían dar a su obra, presentando un antagonista, de la contextura de un hombre adulto, que tiene por cabeza una figura que explícitamente puede verse como un pene erecto, que usa lo que parecen ser dos órganos con formas fálicas ubicados en su boca y en su cola, del mismo modo en que los mamíferos usamos nuestros penes, solo que este no busca satisfacer una necesidad reproductiva o de placer siquiera, limitando sus funciones como armas que usa para asesinar penetrando a las víctimas que acecha en la oscuridad durante el transcurso de los filmes.

Podría tomarme las líneas que me restan para intentar exponer todas las referencias a la violencia sexual que contiene esta mítica saga del cine, (el modus operandi de los Xenomorfos, la manera en que todas sus víctimas mueren siendo penetradas por la criatura, la lubricación excesiva en la boca del alienígena al momento de atacar a sus víctimas que nos recuerda a la lubricación pre seminal que antecede al acto sexual humano, entre muchas más que me tomarían un extenso número de páginas con las que no cuento por cuestiones de espacio) pero intentare usar sabiamente lo que me queda para que hablemos de uno de los aspectos más importantes de los filmes y es la reivindicación del papel de la mujer como un ser que no necesita de una discriminación positiva, que no clama por protección, que es autosuficiente y que al final termina convirtiéndose en el único representante de la especie humana capaz de enfrentar y sobrevivir a esta amenaza que acecha en la oscuridad. Idea que se fortalece cuando evidenciamos que casi en su totalidad, las víctimas son hombres. Convirtiendo a la Teniente Ellenn Ripley protagonista indiscutible de la saga, en el último bastión de la fortaleza humana, en la máxima exponente de la valentía y perseverancia de nuestra especie cuando se enfrente a su supervivencia.

Por las razones que expuse en el párrafo anterior, la Teniente Ripley (primera heroína de acción en el cine y en mi opinión la mejor de todas) nos enseña una lección de equidad, donde no es necesario un discurso feminista cargado de rencores para lograr un escenario donde mujeres y hombres somos lo mismo, igual de vulnerables, capaces de las mismas tareas físicas e intelectuales, donde el género no es más que una característica anecdótica frente a la importancia de la fortaleza de la voluntad para enfrentar la adversidad.

La figura simbólica del Xenomorfo como encarnación de la violencia sexual y del homicidio, adquiere una importancia práctica, al demostrarnos que los delitos sexuales y la violencia frente a los seres humanos no debe tener distinción alguna por razones de género, pues al igual que el Alien, estos conceptos deben ser reconocidos por la sociedad como un monstruo que nos amenaza a todos como especie y que debe ser aceptado como tal para lograr dimensionar lo peligrosa que puede ser la conducta humana, que no depende del género para configurarse en conductas delictivas que afectan la integridad física, emocional y psicológica de las personas, quienes entre tanto debate de “opinadero”, el contenido basura de los medios de comunicación masivos y la irresponsabilidad social imperante en los tiempos que corren, parecieran habernos hecho olvidar de la verdadera importancia de uno de los bienes más preciados que como sociedad hemos logrado construir: los Derechos Humanos.

Espero esto último no se tome a la ligera, pues no he dicho derechos del hombre o de la mujer, precisamente espero que la reflexión con que nos quedemos sea una que repercuta en nuestra cultura social y nos permita reconocer a la violencia como un problema general que no distingue géneros y que debe ser combatido con educación, esperando que algún día, exista dentro de la consciencia social de todos una pequeña Ellen Ripley capaz de enfrentarse a la injusticia social y a la falta de cultura que como un Xenomorfo, nos acecha a todos los terrícolas en nuestro planeta.

Ilustración Felo de la Rosa

Ilustración Felo de la Rosa

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